Buenas, cibergente. A modo de prólogo de lo que espero se convierta en una serie, os presento el primer capítulo de las historias de mi pueblo, que nada tiene que ver con el pueblo del gran Gila, pero que también tiene su propia idiosincrasia, su lengua autóctona y, por supuesto, sus personajes de leyenda.............
Si juntamos un pueblo como el mío, y una persona como yo, lo más seguro es que obtengamos una crónica de lo más falso y tergiversado, amén de desinformada y poco contrastada. Pero como siempre, le echo valor y me lío la manta a la cabeza. Decir a los desinformados que aún no sabe de qué pueblo hablo que es un pueblo tan chulo que son dos, o eso cree la gente ("esa gente" a la que nosostros llamamos con cariño yogureros). Porque para que lo sepan los urbanitas irredentos, para nosotros gente de pueblo, los de la ciudad son unos paletos.
Mirando el ganado que se cría en la zona (de un rendimiento exagerado gracias entre otras cosas al granito radiactivo sobre el que se asienta mi pueblo), no es de extrañar que aquí las cosas siempre se hagan a lo grande. Si tenemos que cagarla, que sea totalmente, no valen las medias tintas. Y si tenemos que plantar el garito más brutal y a la vez más pequeño del mundo, pues lo hacemos, con dos cojones. Ciertamente, en este pueblo la gente siempre tuvo altas miras.
Y bueno, poco más qué decir en esta primera entrega, salvo indicaros que el tema de cada capítulo será, por supuesto, totalmente aleatorio, dentro de unos límites, claro. Vamos, que escribiré sobre lo que me apetezca, con la dosis de realidad que me apetezca, a mi aire, como siempre. Éso sí, si alguno tenéis alguna curiosidad mortal sobre mi pueblo, sus gentes y sus costumbres, preguntad que se os contestará.....